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  • El proyecto, impulsado por Madretierra en el marco de Aulas Libera, contempla la restauración ecológica de 250 metros del tramo final del río Benagalbón con la participación de 28 alumnos de 1º de ESO
  • La iniciativa incluye la eliminación de especies invasoras, la plantación de flora autóctona y una campaña de concienciación ambiental desarrollada por el propio alumnado

Cauce del río BenagalbónLa asociación Madretierra ha puesto en marcha un proyecto de restauración fluvial en el tramo final del río Benagalbón, en la localidad de Torre de Benagalbón, perteneciente al municipio de Rincón de la Victoria (Málaga). La actuación se desarrolla en el marco del proyecto Aulas Libera, creado por SEO/BirdLife en colaboración con Ecoembes, y cuenta con la participación directa de 28 alumnos y alumnas de 1º de ESO del Colegio La Marina, acompañados por dos profesoras y la presidenta de Madretierra, Helena Rambla Corral.

Los ecosistemas fluviales desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico del territorio. Además de constituir hábitats clave para numerosas especies de flora y fauna, los ríos actúan como corredores ecológicos que conectan distintos ecosistemas, facilitan el desplazamiento de la vida silvestre y contribuyen a la regulación del ciclo hidrológico, amortiguando el impacto de lluvias intensas y mejorando la calidad ambiental del entorno.

El proyecto, cuya primera jornada se realizó el pasado 19 de enero y continuará durante los meses de marzo y abril, tiene como objetivo restaurar ecológicamente aproximadamente 250 metros lineales del cauce mediante la eliminación de especies exóticas invasoras y la reintroducción de vegetación autóctona característica de los ríos mediterráneos malagueños.

El diagnóstico inicial realizado junto al alumnado reveló una fuerte invasión de flora exótica, principalmente caña común (Arundo

Oxalis pes-caprae

 

donax), ricino (Ricinus communis) y vinagreta (Oxalis pes-caprae), especies que han colonizado extensamente el cauce y sus márgenes, desplazando a la vegetació

n autóctona e impidiendo la regeneración natural del bosque de ribera. Actualmente, la presencia de flora nativa es muy limitada y se restringe a herbáceas dispersas típicas de medios alterados, lo que evidencia el estado de degradación del ecosistema.

Esta situación se ve agravada por la acumulación de residuos y por la alteración del régimen hidrológico, que mantiene el río seco durante gran parte del año, dificultando su función como hábitat natural. La expansión de especies invasoras, además, altera la dinámica fluvial y reduce la biodiversidad, al ofrecer menos refugio y recursos para la fauna local.

Para revertir esta situación, el proyecto contempla la eliminación manual y controlada de las especies invasoras, adaptada al carácter educativo de la actividad, así como la plantación de entre 75 y 100 ejemplares de especies autóctonas como tarajes, adelfas y sauces, propias de los ecosistemas fluviales mediterráneos. Estas actuaciones permitirán recuperar progresivamente el bosque de ribera original, mejorando la calidad ecológica del río y favoreciendo el regreso de especies asociadas, como polinizadores, aves, anfibios y reptiles.

Asimismo, se implementarán medidas de protección para garantizar la supervivencia de las nuevas plantaciones frente a crecidas y al uso público del espacio, contribuyendo a la estabilización de los márgenes, la mejora del microclima y la recuperación de los servicios ecosistémicos que proporciona la vegetación fluvial.

«Este proyecto permite que los alumnos participen directamente en la restauración de un ecosistema real, aplicando conocimientos científicos y comprendiendo el impacto que tienen las especies invasoras sobre la biodiversidad. Además, el trabajo conjunto entre el alumnado de medioambiente y el grupo de cine, que documentará todo el proceso, convierte esta experiencia en una oportunidad única para generar conciencia ambiental a través de la ciencia y la comunicación», explica Helena Rambla Corral, presidenta de Madretierra.

El proyecto tiene además un importante componente educativo y social. Los estudiantes documentarán el proceso completo y desarrollarán una campaña de sensibilización dirigida a la comunidad local, difundiendo el valor de los ecosistemas fluviales y la importancia de su conservación a través de contenido audiovisual que será publicado en redes sociales.

Esta actuación da continuidad al trabajo iniciado el año anterior en el mismo tramo del río, cuando el alumnado participó en una jornada de limpieza y diagnóstico ambiental. La restauración actual incluye el seguimiento y mantenimiento de las plantaciones, con reposición de ejemplares y riego durante los meses más secos, garantizando así la viabilidad a largo plazo de la intervención.

Con esta iniciativa, Madretierra busca no solo restaurar un ecosistema degradado, sino también fomentar una nueva generación comprometida con la conservación del medioambiente, demostrando que la participación ciudadana y la educación ambiental son herramientas clave para la recuperación de los ecosistemas y la protección de la biodiversidad.

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